
Recientemente vi el sueño de mi infancia realizado frente a mi: Finalmente tengo mi propia granja de murciélagos.
Le compre las tierras y las instalaciones a un anciano de aspecto tosco. de terrible castellano y probablemente antiguo habitante de alguna micro-nación de la Unión Soviética. El trato se llevó a cabo de manera un tanto informal, de hecho el hombre no pidió ninguna cantidad de dinero, en cambio, me hizo entrega oficial de la propiedad de 3 hectáreas a cambio de tres penes de toro; los cuales, el aseguraba le darían el poderío sexual de dicho animal.
Elegir a la variedad de murciélago que estaría criando en mi granja fue una decisión difícil. Despues de mucha reflexión sentado en el toilete, terminé por elegir al Murciélago Frugívoro de Livingstone, del suborden de los Megaquirópteros. Esto se debe a que están entre los más grandes y oviamente producen mas Guano y más leche; por lo tanto son mucho más rentables y autosostenibles. Cabe destacar que ordené 10 parejas de Zorros voladores de las filipinas, una especie que se encuentra en peligro de extinción y que estaré criando para ayudar en su conservación y posiblemente para entrenar como astronautas.
En la granja, mi personal de obreros (constituido principalmente de enormes guerreros aborígenes de las islas polinesias) trabaja constantemente para asegurarse de que los 20.000 animales estén saludables y bien alimentados. Recogemos las enormes cantidades de guano que empaquetamos en sacos de 35Kgs, las enviamos a Cuba, en donde es utilizado como fertilizante y se refina para crear combustible para los vehículos militares. También se destinan varias toneladas del producto en bruto a la compañía que fabrica las carcasas de los Blackberry.
Tenemos aproximadamente 7800 murciélagos hembra produciendo 3500 litros de leche cada 2 días, de los cuales destinamos apenas 1000 litros para producción del delicioso queso de murciélago. Estos productos lácteos son ricos en cromomolio y supercalcio y contienen muy poca grasa; a diferencia de los productos lácteos vacunos, que son todos una mierda.
Ahora que soy granjero de murciélagos, mi vida está completa.





