Tengo más suerte que un perro con dos pollas.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Comida para perros

Perrarina, eso soy, soy esa cosa hedionda, arenosa y aceitosa que le pones a Nerón o a Firulais en las noches para que se dé banquete. Soy comida para perros y no tengo vergüenza. Soy comida para perros que los pobres comen también.

Soy el que pone la misma canción varias veces porque no le parece lo suficientemente larga, soy el que guardaba de niño las revistas con anuncios eróticos y reveladores debajo del colchón para cuando mamá y papá no estuviesen en casa. Yo soy el que vio Striptease con Demi Moore a las 12 de la noche en Venevisión y le contó a todos en el colegio al día siguiente. Yo me preguntaba porqué nadie inventaba una parodia del himno nacional.

¿Te acuerdas del niño que era malo jugando Fútbol? ¿Ese que se la pasaba en el piso? Ese era yo, y no me importa, de todas maneras nunca me gustaron los deportes; Lo mio era Megaman X en mi Super Nintendo, ver Jurasic Park una y otra vez y sentarme frente al televisor a ver Ren & Stimpy.

No me gustan las metras, solo volé un papagayo y nunca aprendí a girar un puto trompo. Los colores de la bandera siempre me parecieron feos, y siempre intentaba robarle los juguetes a otros niños, era un envidioso. Soy comida para perros y esa es mi naturaleza. El maldito día del árbol era solo un truco más, al igual que los sermones de la iglesia y las fiestas de fin de año, Dios como odio los 31 de diciembre.

Los fines de semana, temprano en las mañanas de la Venezuela de los noventa, recuerdo ese aire, saturado de luz, aroma a huevos revueltos (Perico para ser más preciso) y las dulces Operas de interpretes que no conocía, pero que marcaron un momento adorable, esas horas matutinas de mi pasado. Desde entonces creo que soy propenso a la nostalgia, a pesar de que nunca fui realmente feliz.

Recuerdo vagamente mi primera consola, Era una Famicom usada. Creo que tenía un símbolo, una chapa con la imagen de Mario y Peach, es posible que lo esté inventando pero no lo creo. De cualquier manera, Nintedo se volvió una palabra de uso diario, el verdadero pan nuestro de cada día para nosotros los que crecimos en casa, criados por la malvada pantalla brillante. Nintendo quedó grabado en Bits y pixeles en nuestros cerebros por muchos años, todavía se nos sale de vez en cuando "el nintendo" cuando nos referimos a cualquier video consola. Los ojos rojos, pulgares que hacen un sutil *click* y las mediocres notas son solo pruebas de nuestra devoción por el entretenimiento, no se ustedes, pero yo demando entretenimiento constante, por eso escribo escuchando música. No tolero el aburrimiento ni la falta de estimulo, a pesar de que no me guste bailar ni unirme a los grandes grupos de gente que se divierte, no es hipocrecía, es que prefiero los grupos pequeños y la soledad. Supongo que el hedonismo y las contradicciones son características comunes en la perrarina, debe ser por el hedor...

Me molesta que nunca se cumplieron mis deseos y fantasías más grandes. Una fantasía muy recurrente de mi juventud (desde los siete años) era la de quedarme en una isla desierta con esa niña del salón que tanto me gustaba. Quería verla desnuda y tener un encuentro sexual acorde con nuestras ideas de lo que era el sexo realmente, usualmente eso incluía besos por todo el cuerpo. Eventualmente, mientras crecía, la niña cambiaba y las cosas se ponían más intensas y perversas.

Me molesta que nunca me quede completamente solo en el mundo cuando era más joven, yo soñaba siempre con quedarme solo durante varios días he ir a un supermercado y comer todo lo que me gustaba y tirar todo lo demás al piso. Quería ir a uno de esos nuevos "Ciber-Cafés" a ver porno durante horas y horas, después robar varios Nintendo 64 y Playstations. También recuerdo haber querido ser inmensamente rico y tener un mayordomo llamado Alfred (heh) y una piscina enorme llena de mis dulces favoritos.

A mi, eso de "Inteligencia Militar" me parece contradictorio, pero no puedo dejar de admirar a Marcos Pérez Jiménez, a Rambo y a Snake. Soy un individualista, yo valoro a la gente por lo que es, no por el grupo al que pertenece. Por algo soy comida para perros.

Soy un granuja sin talento y no me importa, soy magnifico. Imperfectamente perfecto, no tengo ni una falla...

La comida para perros es muy apática como para importarle eso de los abortos o de los matrimonios gay, hay cosas más importantes que el calentamiento global o la guerra entre Palestina e Israel, no es que no me importe sino que no soy Musulmán ni Judío, tampoco soy una mujer embarazada. ¿porque mierda tengo que cuidar lo que digo en mis chistes? no me importa ni un sorbo de diarrea si los negros o los Mexicanos se ofenden, no me importa si a la Iglesia le parece inmoral o si a los judíos no les hace gracia los chistes sobre las compañías de Gas. No es que me concidere mejor, simplemente me limpio el culo con la seriedad de la gente, me río de las divisiones abismales entre humanos o esa sensación de superioridad moral que tienen algunos por ser políticamente correctos. Todo eso es mierda, rechazo su absurda realidad y la reemplazo por la mía. Todos ustedes están claramente locos, son unos enfermos.

A veces me pregunto cual es la mejor comida para perros. Coño en la televisión los anunciantes dicen que su marca es la más sabrosa, ¿pero que carajo saben ellos? ¿quien prueba la comida para perros? ¡ES HORRIBLE! Una vez probé una pepita, tenía forma de muslo de pollo así que me la metí a la boca, me arrepentí enseguida y la escupí, casi vomite. La perrarina sabe horrible coño, no la prueben.

Nunca me gusto la idea de un comunismo o un socialismo, primero porque yo creo en la propiedad privada y en la meritocracia. Y segundo porque me parece el sistemas más corrompible he hipócrita que hay, naturalmente me veo inclinado a la derecha política, hasta tintes fascistas me han encontrado mis amigos, no lo descarto pero tampoco lo afirmo: Lo que es, es y lo que no también. Esto no tiene nada que ver con lo que estaba hablando, yo estaba hablando de la perrarina y ahora me fui por las ramas ¡Carajo! soy un mentiroso y soy bueno en ello, creo que tengo futuro en la política, tal vez sea el próximo dictador fascista o ministro hijo de puta que jode con la corrupción en el gobierno.


Solo somos comida para perros, esperando eternamente en la gran estantería del universo a que nos compren y nos vacíen en los platos de los canes. No es una metáfora idiota, tampoco es un intento por ser profundo, es lo que es y lo que no también. :3

La vida que llevo es aburrida, sofocante y muy poco estimulante. Creo que voy a empezar a usar drogas el año que viene... si, drogas recreativas o no muy adictivas, algo que pueda controlar eventualmente. Estoy hasta los huevos de estar aburrido todo el tiempo, estoy cansado de ser comida para perros, perros con autos y cerebros pequeños que solo piensan en verse más grandes y malos frente a otros perros. Soy comida para perros por definición ajena, no por hechos ni decisión propia, es posible que sea comida para perros porque soy demasiado apático como para que me importe una mierda como me vean otros, lo que los perros no saben es que estoy envenenado con cianuro.

Más vale que se alejen de mi...

2 comentarios:

Cörso dijo...

Esto es lo más honesto que he escrito, me salió del corazón y sentí una gran sensación de bienestar cuando lo terminé. Creo que me debía a mi mismo escribir algo así.

psicodelirium dijo...

Te felicito por esta pequeña gran catársis que nos permite conocer un poco más del creador de este genial blog.

Esperamos leer más cosas de tus entrañas en el futuro.