Tengo más suerte que un perro con dos pollas.

jueves, 27 de noviembre de 2008

hoy es un gran día para estar vivo

Ésta es mi neurosis:

Hoy vi calles destrozadas con piscinas de aguas inmundas llenas de enfermedades incontables, vi casas improvisadas en las aceras con distintos materiales de desechos. Hoy vi basura y colchones viejos en donde pueden haber árboles y postes de luz, vi gente ignorante y llena de falsas ilusiones donde pude ver hombres y mujeres educados con la mirada fija en horizonte. Hoy vi el mismo cadáver de gallina en la esquina, hoy olfateé muerte en el aire en más de un lugar.

Hoy veo miseria y lo detesto, odio cada centímetro de esta triste parodia de ciudad. Putas y alcohólicos caminan sobre su propia basura sin prestar atención alguna a los llantos de la deforme prole que heredara un mundo devorado por la pestilencia y la apatía.

Una Venezuela fría y enferma ocupa mis visiones del futuro, arrancando salvajemente en ira ciega los pedazos de piel leprosa con sus uñas, ahogándose en su propio vomito y revolcándose en su mierda. Sí, desgraciado es el País que necesita héroes ¿Pero no podemos ser nuestros propios héroes? Estamos cegados por el smog y nuestra pornografía, atontados por novelas de mala calidad y ridículos programas de chismes, ocupados en la ignorancia y preocupados por nuestras drogas.

¿Por qué estoy yo para verlo y señalarlo? Se supone que yo soy el apático al que no le importa, pero adivina: Si me importa, y en lo personal, yo les dispararía a todos ustedes.

lasciate ogni speranza, voi ch'entrate

2 comentarios:

TDI dijo...

No es un problema exclusivo de Venezuela, aunque puede que allí las consecuencias sean peores. Todos estamos acostumbrados a que los héroes, los investigadores, los que trabajan por levantar un país sean otros. Como si de una serie de televisión se tratase y nosotros fuéramos meros espectadores que no intervenimos para nada. Además, nos cuesta cambiar, aunque también es verdad que nos cuesta muy poco si este cambio es a peor.

Tampoco vamos a pretender que todo el mundo sea un héroe, un salvador, ya que todo el mundo no es capaz de asumirlo. Pero al menos no llevar una vida carente de sentido, es decir, que si dedicar mi vida a estupideces como ver quien se pelea con quien en el programa del corazón, quienes se lían en la telenovela o que ropa se lleva...Si algún día el mundo se va a pique no podremos quejarnos, porque al fin y al cabo, aunque lo veíamos venir, no hicimos nada.

Cörso dijo...

No hay más que decir que no hayas dicho, gracias por tu comentario.