Tengo más suerte que un perro con dos pollas.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Plomo al hampa

La señora Zaida no pensaba que ese día iba a ser muy diferente, tenia que levantarse temprano para ir al seguro social a buscar unos papeles, algo pesado pero no era nada fuera de lo común. Se levantó de la cama y luego despertó a su hijo Alberto porque iba a llegar tarde a la Universidad y tenía que presentar un examen, como buena madre le preparó algo de comer antes de irse y se lo dejó en la cocina. Se despidió de su hijo y se fue a hacer su diligencia.

Poco sospechaba la señora Zaida que un doctor la iba a llamar a las 11:23 de la mañana para informarle que su hijo había sido baleado por un ladrón que quería robarle el celular y una cadena con un cristo que su madre le había regalado hace solo dos días. La señora Zaida, devastada, buscó un taxi y llamó a su hermano pero cuando llegó al hospital ya era demasiado tarde. Alberto había muerto, había perdido mucha sangre y en el hospital no habían suficientes recursos con los que trabajar, además de que estaba saturado con casos iguales. El criminal responsable nunca fue identificado.

Casos como este los hay todos los días a diferentes horas, hombres y mujeres, niños y niñas, jóvenes y viejos. En un mundo donde los justos que salen a la calle a trabajar son asesinados por lacras parasitarias y la ley se hace esperar, lo correcto sería decir que vivimos en un mundo de total y completa MIERDA, así, M-I-E-R-D-A.

Afrontémoslo, nuestros criminales son el reflejo de lo que venimos haciendo con nuestro entorno. La pobreza, la ignorancia, la indiferencia y el resentimient es lo que sembramos y eso cosechamos todos los días cuando nuestros amigos, hijos y hermanos mueren en las calles. Combatimos nuestros propios errores con policías ineptos y artículos enojados en nuestros blogs, ¿Pero de que sirve? ¿Donde está la dama justicia que tanto la llaman y no aparece? Yo se donde está, le está chupando la Pinga a quienes se apropian de la ley.

Yo digo que por derecho, la justicia debe estar por encima de la ley, de todas maneras la ley es variable y manipulable, ambos son conceptos inventados por nosotros pero algunos dirían que la justicia es de naturaleza divina y que por lo tanto la ley solo se interpone en el camino. Yo creo en el concepto de ojo por ojo y diente por diente, la escoria no vale nada y su muerte es un favor a la sociedad, gente como el tipo que mató al hijo de la señora Zaida puede morir el día de hoy y a diferencia de Alberto, su muerte no será en vano pues la se hace justicia, se toma venganza y se evitan más muertes y robos. Llámenme Fascista, inhumano, díganme que la sangre no lava sangre y que es una posición paradójica o lo que quieran, al final del día, cuando todo ese teatro de los derechos humanos le de la espalda a lo que es justo por el bien de la moral, quienes no tengan contemplación a la hora de jalar el gatillo en contra del crimen, harán el trabajo y las calles serán un poco más seguras.



Estoy a favor de que les atiborren de plomo el culo a tipos como estos.

1 comentario:

Mauricio dijo...

Quien no ha soñado por ser el francotirador justiciero vengador?...

Sería bien... atiborrarnos de armas en el mercado negro, y matar malandros.

Viste que el tipo tiene un fondo de Daddy Yankee en su perfil de Youtube?... reggaetonero tenía que ser, cosas como estas justifican totalmente el prejuicio.
A parte de eso, los otros videos del tipo son velorios y funerales de sus amigos =D.